Y caminas por la calle. Esta vez es imposible no mirar a tus lados. Si bajas la mirada, esas cucarachas se arrastran por tus suelas. Miras hacia arriba y los cuervos te vigilan con hambre. Es incluso más difícil aún, cerrar los ojos, pues las sombras te atacan, entrando por tus agujeros maculares.Quieres escapar, y las calles son gigantes caminando encima de tus miedos. Quizá la salida está en donde, aún no quieres mirar.
Borrando las siluetas definidas de terror. Escuchas palabras que caen como agua resbalosa. Entran por tus ojos, y las palabras se sientan en tu cerebro. Se burlan de ti, y juegan contigo. Esta vez, no son mis amigas. Esta vez, me lastiman. Deberías tomar tus pinzas, abrir mi cerebro y sacarlas de ahí. Llévalas a un lugar donde no puedan encontrarme. Quiero correr, no las quiero ver más. Me duelen. Se entierran. Están ahí, justo ahí. Me duele. Es difícil. Borra todo mi circuito cerebral. Déjame sin recuerdos. Estoy herida. Me siento ligera. Quiero volar. He despegado. Mis pies están abajo. Soy transparente. Ahora nada siento. Estoy en un espacio inexistente. Ese que nunca vas a conocer. Desconozco tus palabras. Corre tras mis sueños, que se van. Se fueron. Corren. Están, huyendo de mí. ¿Qué debo hacer? ¡Devuélveme las palabras que rompiste! Crecí, y ahora, no tengo qué cubra mi cuerpo. Por eso, estoy incompleta.