28 marzo, 2011

México

Las casas pintadas de tres colores. El verde, campesinos que deshacen sus manos llenándolas de tierra. Blanco, como la paz que anhelamos y no tenemos. Rojo, como toda la sangre derramada, día con día, por cada mexicano que intenta alzar la voz.

El cielo es gris. Ha perdido su color. Aveces rojo, cuando en el ceceache, debería ser rojo. Las calles, muestran gente sin sonrisa. Un pavimento frío, y al mismo tiempo tan caliente, que desgasta las suelas de los vendedores ambulantes. Personas que mueven sus vidas de aquí para allá. Niñas jugando con muñecos. Muñecos, jugando con niñas. Niñas que perdieron su inocencia, para sobrevivir. Drogas que mueven a la ciudad. Ciudades movidas por drogas.

Narcotraficantes y narcomenudistas. Sueños vacíos y rotos. Pederastas, hablando de buena moral. Vestidos con color esmeralda, dando perdón, a quien no lo merece. Asesinos matando ideas. Ideas, formando asesinos. Malas decisiones, inventando nuevos mundos.
Terremotos, por cada lágrima que cae al suelo. Montañas con lava ardiendo, de materia gris. Profesores pedófilos creando mala fama.

Diputados psicópatas moviéndonos a todos como un maniquí. Formando telarañas entre humanos. Transportando la justicia a una inmensa Utopía. Presidentes que roban naciones. Naciones exportando presidentes. Juegos de mesa con armas de metal. Balas de verdad, atacando presos políticos. Imaginación casi extinta. Pocas acciones. Muchos seres humanos. Ganas sobran, herramientas, ROBADAS.

"Pocos días soleados, y muchos los días grises. Sin finales felices."
"Casas de lámina, con techos de cartón. Rascacielos. Y yo veo solo marginación."
"Campesino, que no tiene lugar dentro de la educación privada, el de la piel discriminada, soy campesino en una tierra independiente que no ha sido liberada."